Seguridad para techadores en climas fríos: cómo proteger a su equipo cuando bajan las temperaturas

Las temperaturas bajo cero y las fluctuaciones térmicas no solo dañan los materiales de los tejados, sino que también suponen un peligro para los equipos que los instalan y mantienen. Esta guía ayuda a los responsables de seguridad, capataces y equipos de techadores a elegir el EPI adecuado para climas fríos (chaquetas, botas y guantes de trabajo aislantes) con el fin de reducir el estrés por frío, los resbalones y las lesiones en el trabajo.

La cruda realidad sobre la seguridad de los techadores

Los trabajos en tejados durante el invierno suponen una peligrosa combinación de bajas temperaturas, viento, humedad y superficies resbaladizas. Los instaladores de tejados metálicos son especialmente vulnerables: trabajar en altura y sobre superficies altamente conductoras aumenta la pérdida de calor corporal y el riesgo de lesiones relacionadas con el frío.

«Hay que enfrentarse a bajas temperaturas, fuertes vientos y, a veces, incluso lluvia, aguanieve o nieve. Si no se dispone de la ropa de trabajo y el equipo de seguridad adecuados para hacer frente a esas condiciones, no se puede realizar el trabajo», afirma James Scogins, director de seguridad de Mid-South Roof Systems.

El estrés por frío se produce cuando el cuerpo redirige la sangre hacia el centro del cuerpo, reduciendo la circulación en los dedos de las manos y los pies. El estrés por frío puede desarrollarse incluso a temperaturas cercanas a los 10 °C cuando el viento o la lluvia aumentan la pérdida de calor. Los signos y consecuencias incluyen:

  • Fatiga, somnolencia, desorientación y ralentización de los tiempos de reacción.
  • Disminución de la fuerza de prensión y la sensibilidad táctil.
  • Mayor riesgo de resbalones, tropiezos y caídas
  • Congelación o hipotermia en casos graves.

No existe una solución única para todos: los equipos de diferentes regiones y proyectos necesitan equipos de protección individual (EPI) adaptados a las condiciones reales del lugar de trabajo y a la carga de trabajo.

Cómo elegir chaquetas y prendas de abrigo para equipos de techadores

Los jefes de obra y los responsables de seguridad deben encontrar el equilibrio entre calidez, movilidad y resistencia a la intemperie a la hora de especificar la ropa de abrigo. Los trabajos en tejados requieren chaquetas que se adapten a los movimientos del cuerpo sin añadir volumen ni crear puntos fríos.

Comprender el aislamiento

Comience con el aislamiento más ligero que pueda soportar las temperaturas y la sensación térmica previstas. Abrigarse en exceso puede provocar sudoración y aumentar el riesgo de estrés por frío cuando la humedad se enfría. Tenga en cuenta estos factores:

  • Índices de temperatura: algunas prendas se someten a pruebas térmicas y son más adecuadas para un rango de temperatura concreto.
  • GSM: La densidad del aislamiento se suele indicar en gramos por metro cuadrado (gsm). Cuanto mayor sea el gsm, más abrigada será la prenda.
  • Sintético frente a plumón: los rellenos sintéticos (poliéster) son más ligeros, más duraderos y resistentes a la formación de grumos o puntos fríos, lo que los convierte en una opción práctica para los techadores que se agachan y se mueven con frecuencia.

Resistencia a la intemperie y visibilidad

Elija prendas exteriores impermeables y resistentes al viento (poliéster o nailon recubiertos) y considere la posibilidad de utilizar membranas impermeables integradas. Para las tripulaciones que deben permanecer visibles, especifique chaquetas aislantes de alta visibilidad en lugar de chalecos voluminosos sobre las chaquetas.

Rango de movimiento

El diseño es importante: busca mangas bi-swing o raglán para mayor movilidad de los hombros, paneles elásticos en los codos o inserciones tipo acordeón para facilitar la flexión, y dobladillos tipo bomber con tejidos elásticos para mantener la chaqueta en su sitio y las herramientas accesibles.

Cómo elegir botas de trabajo de invierno para techadores

La protección de los pies es fundamental en los tejados metálicos, donde el frío se transmite a través de la suela. Elija botas que prioricen la tracción, el aislamiento y la resistencia a la humedad.

Suelas antideslizantes

Las suelas preparadas para el invierno deben resistir el agrietamiento provocado por los ciclos de congelación-descongelación y proporcionar tracción sobre hielo y escarcha. Las suelas dañadas pueden permitir la entrada de frío y humedad en la bota, lo que aumenta el peligro.

Punteras de seguridad compuestas

Utilice botas con puntera de material compuesto en lugar de acero en condiciones de frío: los materiales compuestos cumplen las normas de seguridad ASTM, pero no conducen el frío como el acero, lo que reduce el riesgo de congelación en los dedos de los pies.

Impermeabilización y aislamiento

Prefiera suelas adheridas o pegadas (menos puntos de entrada para el agua) y partes superiores de bajo mantenimiento (nailon o Kevlar) que no necesiten un acondicionamiento constante. Adapte el aislamiento de las botas (gsm o clasificación de temperatura) al trabajo: evite el sobrecalentamiento.

Absorción de impactos y sudor

Busca plantillas multicapa que absorban la humedad, con gel amortiguador o capas de aire para reducir la fatiga y alejar el sudor del pie.

Cómo elegir guantes de trabajo para tareas de techado en invierno

Los guantes deben preservar la destreza al tiempo que proporcionan aislamiento y protección. Los techadores suelen necesitar guantes recubiertos para adhesivos y opciones resistentes a los cortes para trabajos con metales, pero en invierno, el aislamiento se convierte en un factor decisivo.

Aislamiento y revestimientos

Para condiciones leves, utilice forros finos que absorban la humedad debajo de los guantes de trabajo estándar. Cuando las temperaturas bajen por debajo de cero, cambie a guantes de trabajo totalmente aislados y homologados para la protección contra el frío.

Ergonomía y destreza

Elija guantes con un ajuste ergonómico precurvado, paneles flexibles en los nudillos y refuerzos laterales entre los dedos para permitir un movimiento independiente. Los recubrimientos de la palma con un acabado adherente ayudan a mantener el agarre de las herramientas y los materiales.

Manténgase seguro y abrigado este invierno

Los trabajos de techado en invierno siempre serán un reto, pero el EPI adecuado reduce el riesgo y mantiene la productividad de los equipos. Especifique chaquetas con el aislamiento y la impermeabilidad adecuados, botas con tracción y punteras compuestas, y guantes que combinen calidez y destreza. En conjunto, estas opciones previenen el estrés por frío, reducen las lesiones y ayudan a que los proyectos se mantengan dentro del plazo previsto.

Lista rápida de verificación del EPI

  • Ropa exterior aislante, resistente a la intemperie y de alta visibilidad.
  • Botas con suelas antideslizantes y punteras de seguridad compuestas.
  • Guantes de trabajo aislantes con ajuste ergonómico
  • Forros que absorben la humedad para temperaturas variables

Prácticas in situ

  • Supervisar al personal para detectar síntomas de estrés por frío.
  • Rotación de tareas para limitar los tiempos de exposición
  • Proporcione zonas de descanso cálidas y bebidas calientes.
  • Adapte los niveles de EPI a las condiciones específicas del lugar de trabajo.

Con el equipo y las políticas adecuadas, los equipos de techadores pueden mantenerse concentrados, seguros y productivos durante todo el invierno. Para obtener ayuda con las especificaciones o recomendaciones de productos adaptadas a su región y flujos de trabajo, consulte a su proveedor de EPI o al director de seguridad.